¿Cómo Lidiar con el Dolor por la Pérdida de la Pareja?

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Cuando muere la persona que has elegido para construir una familia y compartir tu camino hasta la vejez, sientes que la vida que tenías se termina casi totalmente con su partida. Los sueños se desploman, la rutina cotidiana cambia radicalmente y sientes que los planes de pareja se enterraron junto con tu marido o esposa. Él o ella ya no están aquí para permitirte disfrutar de su amor… nadie puede ayudarte con los niños… no tienes con quien hablar de manera tan íntima y sincera como solías hacerlo con él… el grupo de amigos que compartías con tu pareja se ha reducido.

La soledad se hace sentir profundamente mientras que elaboras un proceso de duelo con múltiples pérdidas secundarias (rol familiar, rol sentimental, rol financiero, etc.) que te han quitado repentina o paulatinamente tu sólida zona de confort, entonces ¿cómo podré reconstruir mi vida después de él o ella? Sé que sientes que no es justo que tú debas reconstruir tu vida nuevamente y que se hayan roto tus esperanzas, pero la vida nos enfrenta a desafíos emocionales complejos que, como luchadores que somos, debemos afrontar con valentía. Verás que algunas semanas serán más difíciles que otras pero lentamente podrás reconstruir tus fuerzas y reanudar una nueva vida repleta de desafíos pero también de esperanzas y nuevos proyectos. En este artículo queremos ayudarte a emprender este nuevo camino. ¿Estás preparado? ¡Entonces no dejes de leerlo!

CON LA PÉRDIDA DE LA PAREJA TAMBIÉN SE PIERDEN OTRAS COSAS…

Perdidas secundarias del duelo

Cuando muere tu cónyuge, pierdes a tu compañero, cómplice y confidente… una relación que suponías duraría para siempre.

Quienes pierden a su pareja no sólo deben elaborar el dolor de esta ausencia física sino que también deben afrontar una multiplicidad de pérdidas y cambios en su vida por lo que se trata de una de las experiencias más estresantes que puede vivir una persona. Entonces te preguntas “¿Cómo puedo empezar de nuevo si él o ella no está conmigo?”… “¿Cómo podré asumir yo solo/a todas las responsabilidades de la casa?”… “¿Por dónde empiezo?”

El término “pérdidas secundarias” no significa que estas pérdidas sean menos importantes.
Como si fuera una reacción en cadena, el viudo/a debe realizar el duelo por las “pérdidas secundarias” que surgen como consecuencia de esta muerte. Estas pérdidas secundarias dependen no sólo de la edad de quien enviuda sino también del rol que ocupaba dentro de la estructura familiar. Sin embargo, el término “secundarias” no significa que estas pérdidas sean menos importantes. Muy por el contrario, cada una de ellas produce un profundo dolor en el doliente que debe adaptarse a nuevos roles así como también debe elaborar las consecuencias significativas que producen en su vida.

En algunos casos el viudo/a deberá asumir la responsabilidad económica de la casa, mientras que en otros casos deberá hacer tareas domésticas que antes no hacía como, por ejemplo, cocinar, limpiar, llevar a los niños al colegio, etc. Asimismo, junto con esta pérdida se han ido una multiplicidad de proyectos como también una identidad amorosa significativa que suponíamos que duraría todo la vida. A continuación te mencionamos algunas de las principales pérdidas secundarias que afectan al doliente tras la muerte del cónyuge:

1. Identidad Amorosa.
Luego de la pérdida de la pareja, es inevitable que se produzca una redefinición de tu propia identidad amorosa. Ya no eres esposo o esposa sino que te has convertido en un viudo/a que ha perdido a su amigo y confidente. Esta pérdida de la relación primaria implica también la pérdida de largas conversaciones, de la complicidad, de los momentos de intimidad así como de las actividades de disfrute que compartían cada día.

Es posible que nos sintamos incompletos y que perdamos la confianza en nosotros mismos…
Este duelo “cambia lo que somos” mientras que sentimos que la parte de nuestro “yo” que le brindamos a este ser querido nos ha sido arrancado con esta muerte. En este sentido, es posible que nos sintamos incompletos y que perdamos la confianza en nosotros mismos… los sentimientos de inutilidad también pueden ser frecuentes.

2. Estructura Familiar.
Cada miembro de la familia ocupa un rol en la composición familiar por lo que la pérdida de la pareja produce un cambio radical e inmediato en esta dinámica. A veces sientes abandono porque esperabas que estuviera contigo por siempre… otras veces la muerte afecta tan profundamente las relaciones familiares que producen distanciamientos o rupturas.

El viudo/a deberá asumir nuevas responsabilidades laborales y/o tareas domésticas de las que antes no se ocupaba.
El viudo/a tendrá que hacer frente a nuevas responsabilidades laborales y/o tareas domésticas que antes eran realizadas por quien ha partido, mientras que los niños deberán elaborar su propio duelo porque ahora sólo se encuentra presente físicamente uno de los padres.

3. Rol Financiero.
Generalmente uno de los miembros de la pareja es el encargado no sólo de administrar las finanzas diarias del hogar sino también de aportar la mayor parte de los ingresos económicos de la familia. En algunos casos, por ejemplo, el marido trabaja y aporta todo su salario a la casa mientras la mujer se encarga de los niños y del cuidado del hogar.

El doliente muchas veces tendrá que realizar cambios inevitables en el estilo de vida.
Cuando se produce la muerte del cónyuge que cumplía este rol financiero, el doliente debe tomar decisiones financieras de las que antes se encargaba su pareja y responder frente a las obligaciones económicas de la familia produciendo un cambio inevitable en el estilo de vida. Una tarea que se vuelve especialmente difícil si consideramos la falta de energía y fuerzas que tenemos para asumir ya sea tareas que antes eran habituales así como también nuevas responsabilidades.

4. Proyectos.
Junto con la muerte de la pareja se pierden los proyectos, planes y sueños compartidos. Cuando decidimos casarnos y formar una familia deseamos que esta persona sea nuestro compañero de vida hasta envejecer alimentando este camino con una multiplicidad de deseos y proyectos. Desde la planificación de las próximas vacaciones hasta los sueños más íntimos y profundos que construyó la pareja a lo largo de su relación amorosa se han ido junto con esta ausencia física.

Se pierden nuestras expectativas respecto al modo en que pensábamos que iba a ser nuestra vida en el futuro…
Por lo tanto, también se pierden nuestras expectativas respecto al modo en que pensábamos que iba a ser nuestra vida en el futuro… repentinamente nos encontramos solteros y en muchos casos sin hijos.

5. Amigos en Común.
Vivimos en una sociedad visiblemente incómoda frente al dolor… muchas veces nuestros amigos no saben qué hacer ni qué decir frente a la tristeza que nos embarga tras esta pérdida. Por lo tanto, en el momento en que más necesitamos la comprensión de nuestros amigos es cuando más tenemos que desarrollar nuevas redes de apoyo que nos permitan sentirnos comprendidos y acompañados en nuestro dolor.

Muchas veces la relación con los amigos en común que tenías con tu pareja cambia radicalmente…
¿Cuál es la consecuencia de ello? Muchas veces la relación con los amigos en común que tenías con tu pareja cambia radicalmente… no saben cómo interactuar contigo por lo que se aíslan o comienzan a alejarse gradualmente. Además, en el deseo de verte bien, muchos amigos te animarán a seguir adelante con la vida como si nada hubiera sucedido privándote, sin saberlo, de tu derecho a sentir plenamente este dolor convirtiendo a este vínculo más distante y/o tenso.

La pérdida de la pareja te adentra en un laberinto de nuevas decisiones, obstáculos y profundos desconciertos.
Por lo tanto, la pérdida de la pareja te adentra en un laberinto de nuevas decisiones, obstáculos y profundos desconciertos. Es normal que sientas una gama de emociones intensas y contradictorias como, por ejemplo, culpa, ira, desesperación, angustia, negación, arrepentimientos, temor, depresión, soledad, etc. Inclusive estos sentimientos pueden exacerbarse cuando se acercan fechas especiales… entonces Navidad, cumpleaños, aniversarios y otras fiestas importantes profundizan la sensación de soledad ya que vienen a tu mente aquellos buenos momentos compartidos con tu pareja que sabes que ya no volverán. A continuación, te ayudamos afrontar este duelo del mejor modo posible.


Fuente: manejodelduelo.com

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